No toda diferencia termina en el recipiente de desperdicios.
- Puede estar en una sobredosificación.
- En una pérdida durante el proceso.
- En un reproceso.
- En una diferencia de inventario.
O incluso en producto perfectamente bueno que se entrega de más y nunca se factura.
Por eso, conocer cuánto producimos no siempre es suficiente.
También deberíamos poder explicar:
Cuánto recibimos
→
Cuánto utilizamos
→
Cuánto perdimos
→
Cuánto empacamos
→
Cuánto finalmente podemos facturar
El peso, utilizado en puntos estratégicos, puede convertirse en una importante herramienta para conocer y controlar esas diferencias.
En ROMA preparamos un documento sobre este tema y las oportunidades que pueden esconderse dentro de un proceso productivo.
El peso es solo el inicio. El valor está en la solución. ROMA | Peso y control en la industria